admin julio 15, 2020

compra segura

Reglas básicas:

Los alimentos que se consumen a diario, pasan por varias instancias desde su producción, distribución y finalmente el momento de la compra por parte del consumidor. Por eso, es importante prestar atención a las condiciones de higiene, calidad y valor nutritivo de los productos antes de la adquisición, único modo de asegurarse una elección que cuide su seguridad alimentarla y la de su familia. Para lograrlo, tenga en cuenta lo siguiente:
1- Evite comprar alimentos con olor extraño, huevos rajados o latas con óxido o abolladuras.

2- Controle que los alimentos perecederos estén refrigerados a temperaturas muy inferiores a las del ambiente. Deben estar fríos al tacto.

3- Los congelados deben estar duros como una piedra. Asegúrese de que el producto no haya perdido la cadena de frío. Esto puede notarlo cuando el envoltorio tiene escarcha, por ejemplo, o los helados de diferentes gustos aparecen “mezclados”. También es importante que los coloque en el changuito (carrito de la compra) al final del recorrido, para que estén el menor tiempo posible a temperatura ambiente. Luego de la compra, lo mejor es ir directamente a su casa para refrigerar o freezar los alimentos.
4- Evite mezclar alimentos crudos y cocidos, de lo contrario aumenta el riesgo de una contaminación cruzada. Puede lograrlo guardando las carnes en bolsas plásticas para evitar que el jugo se vierta sobre otros alimentos, por ejemplo.
5- Examine las fechas de vencimiento en los envases del producto.
6- No se deje engañar por la publicidad y los envases llamativos. Elija de acuerdo a sus necesidades y prefiera las alternativas más saludables.
Tips para carnes:
Controle que estén guardadas en expositores frigoríficos y no al alcance del público (salvo que estén envasadas, aunque igualmente deben exponerse en refrigeradores).
Vea que los diferentes tipos de carnes (cerdo, pollo, pescado, vaca) no estén mezclados, porque esto aumenta el riesgo de contaminación.
Las visceras también deben estar conservadas en frío.

Rojas
La carne debe ser:
Consistente y de olor suave. De superficie levemente húmeda y apenas pegajosa. De tonalidad rojiza brillante y grasa blanca, no amarillenta (evite cortes de color amarronado).Prefiera la carne picada que es triturada en el momento de la compra.

Blancas:
El pollo debe conservarse en vitrinas refrigeradas.
Debe tener:
Esternón suave al tacto,
Pecho corpulento,
Carne de color claro y flexible.
El pescado debe estar sobre hielo para conservarse en buenas condiciones (no sobre bandejas de plástico, azulejos u otras superficies).
Al comprarlo, asegúrese de que:
No tenga olor fuerte.
Su aspecto sea brillante y jugoso.
Su carne esté bien adherida a la piel y a la espina central y de color rosada (no
amarillenta ni blanca)
Sus escamas no estén sueltas y las branquias tengan un tono rojo o rosada
Sus ojos se vean brillantes y saltones (los ojos hundidos son señal de un pescado en mal estado).

¿Y los crustaceos?
Asegúrese de que la carne de mariscos sea de color blanco o rosado.
Es importante que tengan olor a mar. Si puede, es mejor comprar mariscos vivos. De lo contrario, controle que lleven en la etiqueta, datos de su proceso de depuración para evitar una intoxicación alimentaria.

Tags: Editorial, Trucos

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